Escucho a las rutas llamarme.
Son voces graves que me invitan a rodar.
Dicen extrañar mi errante andar.
Pedal a fondo, tierra adentro.
Sueños invaden mi descanso
Con su carga de convide rutero.
Atravesar los amplios llanos,
Por llegar, a ningĂşn lugar, como hace el viento.
Quieren volverme a ver.
Es por eso que están llamándome.
Sin rumbo fijo hacia delante voy,
Andar andando solo andando
Por andar.
Llevar mi vida acelerando sin pensar en regresar,
O en detenerme.