Desde temprano se puso a ladrar
Mi perro interno que morder no sabe.
Tal vez por eso no puedo aplacar
La gran manija que a diario me invade;
Que me está invadiendo a diario.
Busco una estrofa llena de verdad
Que grite al mundo todo es en balde.
Mas encontrarla aún no he podido,
Y el sinsentido me motiva al fraude.
Mientras me arrastro en pos del amor.
Con la pasión de esquivar soledad,
La Gran Ramera prosigue su andar,
Alimentando el caos delincuencial.